Sucesos imprevistos

 Ayer tuve un día bastante movido, entre asuntos familiares y que luego se me estropeó el ascensor. me fastidiaron la mañana. Cuando terminé con mi familia, voy a subir a casa y me quedo sin ascensor, estaba estropeado. Viene la chica del Ayuntamiento, avisa la empresa, y le comentan que no me deje sola y que va a hacer todo lo posible para que me puedan subir a casa. Nos quedamos tomando en el bar algo con dos vecinos del 2. Y luego se tuvieron que ir, ya de poco vinieron los de protección civil. Deciros que son voluntarios. Y para que no os asustéis y penséis que estoy muy mal del Parkinson. Efectivamente lo estoy, llevo 14 años con él, pero desde que pusieron a la bomba subcutánea de duodopa ha ocurrido un milagro. Puedo hacer muchas cosas, incluso ando sin andador y sin nada, pero subir hasta un séptimo sin ascensor imposible. Total que llegaron estos chicarrones del norte y me subieron en una silla eléctrica hasta el séptimo. Tardamos igual 5-10 minutos en subir, pero consiguieron realizar su función y terminamos sacándonos una foto de grupo.

Dar una gran ovación y un gran aplauso a esta gente voluntaria y tan maja que tenemos en Barakaldo.

Anécdotas de una parkinsoniana un viernes por la mañana, cuyo plan era estar tranquilamente en la clase de yoga de la Asociación de Parkinson de Barakaldo.

10-07-2026






Comentarios

Entradas populares de este blog

Ejecución del plan

Pura Magia